CAMBIO DE PARADIGMA EN LA NOCIÓN DE CONSUMISMO

Autores/as

  • David Alejandro Ruiz Galeano

DOI:

https://doi.org/10.26507/ponencia.1510

Resumen

La globalización facilita el tránsito de bienes y de servicios en el mundo, con ello también el intercambio de materias primas y la transformación de éstas, fragmentando la localización de los objetos en otras partes del planeta, consolidando un mapa económico de los lugares donde se extrae la materia prima, se transforma, se vende y donde se acumulan los bienes desperdiciados (Ellwood, 2007) (Mignolo, Agosto de 2001).

La globalización neoliberal, como modelo económico actual y el egoísmo del ser humano, su deseo por destacarse y cumplir sus metas (necesidad de deseo humano) (Riechmann, La habitación de Pascal, 2009) lleva al excesivo consumo de bienes y servicios, que en ambos casos promueve la rápida y a veces indiscriminada extracción de materias primas para su posterior producción, uso y desperdicio. Es allí donde podrían radicar los problemas ambientales, en el actual sistema productivo, donde se aglomeran los bienes en desuso y en necesidad del rápido consumo, es ineludible la continua extracción de materias primas, con sus consecuentes impactos ambientales en cada fase de producción. Hay que tener en cuenta, además de los impactos ambientales, los desperdicios de energía que hay en cada fase del actual ciclo productivo (Carpintero).

Este modelo económico y productivo es basado en el consumismo, donde se relaciona el prestigio y la distinción social con el poder adquisitivo de las personas (Riechmann, La habitación de Pascal, 2009); entonces se ve un afán por consumir cada vez más rápido y en mayores cantidades. Esta concepción del consumismo con la reputación social, es una práctica aceptada y ejercida por la población civilizada, pero ¿desde cuándo es tan importante para el individuo consumir de manera tan desproporcionada? Lo anterior, si bien es sostenible para soportar la economía y la civilización, trae consigo impactos ambientales y la incapacidad del sistema planeta para soportar tales niveles de desperdicios de energía del actual ciclo productivo (Carpintero).

Entonces, es necesaria una nueva concepción del consumismo donde el individuo entienda —así como entiende la importancia de consumir bienes y servicios— el menester de la sostenibilidad, no solo desde el punto de vista de no ingresar tan abundante cantidad de energía al ciclo de producción, sino principalmente en la optimización de la energía, donde se minimicen sus desperdicios; esto con la necesidad de evitar una crisis global (Carpintero), cuando (de continuar la sub-optimización y el abundante ingreso de energía) la civilización llegue a la máxima capacidad de soportabilidad del sistema.

Para lograr esto último, puede valerse de la innovación, entendida como cambio de paradigma (YProductions, 2009) para cambiar —precisamente— el pensar de la población, que puede llevar a un cambio global en el sistema económico y productivo donde el planeta pueda soportar sus necesidades energéticas.

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Referencias bibliográficas

Carpintero, Ó. (s.f.). www.cccb.org. Recuperado el 28 de Marzo de 2013, de http://www.cccb.org/rcs_gene/carpintero.pdf

Ellwood, W. (2007). Globalización. Barcelona: Intermón Oxfam.

Mignolo, W. (Agosto de 2001). Capitalismo y geopolítica del conocimiento. Buenos Aires: Ediciones del Signo.

Riechmann, J. (2013). La habitación de Pascal. Madrid: Los libros de la Catarata.

YProductions. (2009). Innovación en cultura. Madrid: Traficantes de sueños.

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Publicado

30-08-2013

Cómo citar

[1]
D. A. . Ruiz Galeano, «CAMBIO DE PARADIGMA EN LA NOCIÓN DE CONSUMISMO», EIEI ACOFI, ago. 2013.

Evento

Sección

Formación para la innovación